sábado, 16 de junio de 2012

"Tokio Blues (Norwegian Wood)" Película


Mi interés de ver esta película se debía a que hace unos años leí la novela del mismo nombre escrita por Haruki Murakami. La novela me entusiasmó, porque a pesar de no contar una historia épica, ya que relata el paso a la madurez de un joven japonés a través de distintas situaciones (no siempre fáciles), por lo tanto una historia realista, sencilla en su desarrollo (que no en los temas que trata); la forma de narrar de Murakami, de describir los ambientes, los hechos y a los personajes hizo que disfrutase mucho de su lectura y que decidiese leer todas las novelas del autor. Captó mi interés, hizo que estuviese pendiente del destino de sus protagonistas.

Pues bien, me dispongo a disfrutar de la película, de ver plasmado en imágenes todo lo que el autor narraba. Y para mi decepción, la película se me antoja tremendamente lenta, aburrida y las dos horas que dura me parecen el doble. Como he mencionado anteriormente, la novela no es épica, tiene un ritmo pausado, así que no me esperaba una película que disparase mi adrenalina, pero sí que mantuviese mi interés. Y que supiese el final de la historia no era favorable para la película. En otras ocasiones he visto adaptaciones de novelas y el hecho de conocer el final no ha mermado mi interés por la película.

Soy de las que opina que las películas basadas en libros son adaptaciones, no una copia palabra por palabra de la novela original, así que entiendo que la película se salte situaciones o las plasme de forma resumida. Pero hay un pasaje referente a uno de los personajes que se obvia en la película y que me parece importante para darle un trasfondo. Por lo menos que se hubiese hecho una mención al mismo.

Los personajes están bien interpretados, la fotografía es preciosa y la banda sonora adecuada. La película se centra en pequeños detalles, en las miradas (cosas que me gustan en una película), pero el ritmo falla. La película es una sucesión de imágenes, de episodios de la vida del protagonista. Empieza en un punto de su vida y acaba en otro. Y en la novela ocurre igual, pero la sensación que deja la película no es ni por asomo lo que transmite la novela.

En fin, un intento de lo que pudo haber sido y no fue. No recomiendo la película, pero sí la novela.

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