martes, 7 de agosto de 2012

Cuidado cuando tu vecino/a te pida un favor

Después de un par de semanas sin escribir, vuelvo a la acción para dejar un pequeño comentario: "La solidaridad y el altruismo están sobrevalorados".
Sí, es lo que pienso. Es más, prefiero ser tachada de egoísta que de tonta. Y os preguntaréis a qué viene todo esto (y si no, no sigas leyendo que nadie obliga).  Bien, como todos sabéis el mes de Agosto todo el que puede se marcha corriendo de vacaciones como si no hubiese mañana. Pero surge un problema, ¿quién se ocupa de la planta/mascota? Que eso no lo pensamos cuando adquirimos una eh? La primera opción es que un miembro de la familia se quede al cargo. Pero nadie quiere pringar, al menos que seas un adolescente  con ganas de pasar unos días sin tus padres y tus padres sean lo suficientemente ingenuos para pensar que no montarás la fiesta del año y que serás responsable. La segunda opción es aprovecharte de la buena voluntad de tu vecino. Vas con cara amigable y le pides que se ocupe unos días (no especificas, igual son cuatro días que el mes entero) de tu planta/mascota. Y tu vecino, por eso de la solidaridad y tal, acepta. Tú te largas de vacaciones y tu vecino pringando.
Y no exagero. Para muestra un botón. Caso verídico:
La vecina del primero llama a mi madre y le pide amablemente que le riegue las plantas de su jardín. Unos días (todavía no ha vuelto, y se fue hace semana y media). Mi madre que es una santa y amante de las plantas, accede. Y la engaña. Como a una boba (perdón mamá, pero las cosas como son). Resulta que para facilitarla la labor, no le da las llaves de la casa, no sé si le ha visto cara de ladrona o que la vecina desconfía hasta de su sombra. Le dan la llave de la puerta del jardín que da al parque. Toma ya. Para que mi madre no se aburra. Así que cada dos días, mi madre tiene que salir al parque, subir al muro que da al jardín porque la puerta está a medio metro del suelo, estirar el brazo y alcanzar el candado que se encuentra al otro lado, para con la mierda de llave minúscula que le han dado abrir la puerta, saltar el muro y regar las jodidas plantas. Como comprenderéis, el primer día estuvo a punto de pasar de las plantas de la vecina, pero como las plantas no tienen la culpa de que se dueña esté más para allá que para acá, vamos que se lo tiene que hacer mirar, ahí sigue, saltando el muro. Que un día la Guardia Civil la va a acusar de allanamiento de morada.
Así que ya sabéis, si vuestro vecino/a os pide un favor, denegárselo amablemente. Y si sois vosotros los que vais a pedir uno....no seáis puñeteros y facilitar la labor.

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