20 de abril de 2015

"Here on Earth"

Novela del año 1999 escrita por Alice Hoffman y publicada por la editorial Berkley.


March Murray regresa con su hija Gwen al hogar de su infancia con motivo del funeral de Judith Dale, la mujer que se ocupó de ella cuando era joven. Allí se reencontrará con su amiga Susie, con su hermano Alan y con Hollis, su tormentoso amor de juventud. Lo que era una visita de unos días, se convertirá en una estancia más larga ya que el reencuentro con Hollis lo trastocará todo.


La novela me ha parecido correcta, aunque cuesta unos capítulos cogerle el gusto. Está narrada desde un punto de vista omnisciente, que para mi gusto a veces dificulta que se conecte del todo con la historia, al ser una narración más objetiva, más fría. Pero no es el único motivo por el que no he conectado del todo con la historia. No he empatizado con los personajes y eso siempre dificulta que pueda embuírme en la historia que se está contando.
De todos los personajes los únicos que se salvan y con los que he conectado han sido Susie y Gewn (mucho más sensata y consciente de lo que ocurre que su madre). Tanto Hollis como March están abocados al desastre, y no por factores externos, si no por sus propias decisiones y obsesiones. Su relación es tan tormentosa y obsesiva que provoca rechazo. Hollis ha sido un desgraciado toda su vida, pero March, teniendo un marido como Richard (buen y santo hombre) y una hija como Gwen, no se puede entender las decisiones que toma.
Hollis y March son la pareja principal, pero hay más: Gwen y Hank, Susie y Ed, Bill y Louise, Bill y Judith, Richard y March, Hollis y Belinda. Cada una de estas relaciones refleja todos los matices y formas del amor. Y no siempre es algo bueno, no siempre te eleva al cielo,sino que te da de bruces contra la tierra.


Si algo bueno tiene la novela, y es el motivo por el que terminé de leerla es que muestra de una forma muy realista las relaciones de pareja. No son historias épicas, son historias comunes que puedes encontrar en cada esquina. Otro de los motivos fue la curiosidad por saber cuánto más puede hundir el amor obsesivo a dos personas. Ya se sabe, el amor tiene razones que la razón no entiende.