19 de octubre de 2017

"Death at intervals"

Novela escrita por José Saramago y publicada por primera vez en 2005. Y en 2008 por la editorial Vintage con traducción de Margaret Jull Costa.

José Saramago fue un escritor portugués, fallecido en el año 2010, que escribió novela, poesía, relatos, teatro y ensayo, entre otras disciplinas. Recibió numerosos premios, entre ellos el Camoes en 1995 (el premio Camoes se instauró en 1989 por los gobiernos de Brasil y Portugal y premia a aquellos autores que con su obra han contribuido a enriquecer el patrimonio cultural y lingüístico de la lengua portuguesa) y el Nobel de Literatura en 1998 (otorgado a los escritores que realizan una gran contribución a la literatura, le fue concedido, según los miembros de la Academia, a "quien, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía, continuamente nos permite aprehender una vez más una realidad elusiva").

La obra narra lo que sucede en un país ficticio el día que la muerte deja de trabajar. Desde las implicaciones políticas, religiosas y sanitarias, hasta la forma de afrontarlo del ciudadano de a pie.

La novela me la recomendó una amiga, amante de los libros en general y de Portugal en particular. Y acertó de pleno. Nunca había leído a Saramago, y ha sido un gran descubrimiento.
Lo primero a comentar es el estilo de escritura tan particular que tiene Saramago. En general, no hace uso de la puntuación en sus escritos, salvo las comas y algún punto. Lo que a priori puede parecer que dificulta o hace imposible la lectura, no lo es en absoluto. A veces tienes que releer alguna frase, pero cuando te das cuenta, llevas leídas 10 páginas y no has tenido ningún problema en seguir la historia. No hay numeración de capítulos, ni párrafos, ni guiones en los diálogos. Porque Saramago quiere que el lector sea activo, que no se deje guiar por la puntuación de un escritor, sino que se guíe por la voz de su mente, que haga pausas, que dé ritmo a la historia.
Habrá gente que a le guste y otra que critique negativamente esa forma de escribir y no lo considere estilo literario, pero no se le puede negar su originalidad y efectividad.
Respecto a lo narrado, donde parece que no puede sacar mucho, va hilvanado los acontecimientos con sentido dando lugar a una historia redonda. Dota al relato de ironía y ligereza en la superficie, pero con profundas ideas sobre la inmortalidad y su verdadero significado, sobre el trato de la sociedad a la vejez, el papel de la religión en el concepto de muerte, el maniqueísmo de la política...y el papel de la propia muerte y su relación con la humanidad.

Una novela que se lee con ganas e interés, que hace pensar y que divierte. Y que seguramente en una segunda lectura, nos aporte más matices. Una delicia para los amantes de los libros.


PD: aviso a navegantes. Estoy en medio de preparación de oposiciones, así que escribo las entradas con retraso, cuando saco algún hueco. Esta la he tardado en escribir tres semanas, y mira que tenía ganas de publicarla. La próxima será de la última película que vi, hace dos semanas, cuando saque otro hueco. Y así con todas hasta que tenga tiempo de nuevo...
¡Gracias por leerme!






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